2004, sufriendo también la primera derrota del año ante un completo desconocido y resultando la gran sorpresa del torneo. En 2005 alcanzó la élite del tenis mundial con una temporada espectacular. El balear debutaba en segunda ronda ante el estadounidense Sebastian Korda al que derrotaba por 6-2, 1-6 y 7-6 en un agónico partido donde el balear estuvo al borde de la derrota cuando el partido reflejaba un marcador de 5-2 en el tercer set.